Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río

Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río

Que lo visible no te impida ver lo invisible. A pesar de que al vernos en el espejo cada día parecemos la misma persona, no lo somos. Al igual que el agua que fluye por el mismo río nunca es la misma, tú hoy no eres la que eras ayer y nunca volverás a serlo.

La razón: Estamos en constante evolución.

La cuestión es, ¿hacia dónde estamos evolucionando? Lo ideal es evolucionar conscientemente hacia aquello que deseamos ser, en lo que deseamos convertirnos. Por ello, una de las mejores fórmulas es la de NO atarnos a falsas creencias del tipo: «yo soy», «es que siempre he sido así», «no puedo cambiar lo que soy».

Las vivencias, experiencias y nuestros pensamientos y acciones de cada día nos hacen cambiar, nos transforman y moldean en lo que somos.

Quizás hoy te sorprendas actuando de una forma diferente a cómo hubieses hecho ayer ante el mismo acontecimiento. ¡Enhorabuena!

Esta es una excelente noticia, por alguna razón, la que sea, ves las cosas desde una perspectiva diferente, das oportunidad a tu ser de experimentar nuevas formas de ver, sentir y vivir.

No importa si te equivocas, no hay errores, solo y siempre aprendizaje. Claro que unos resultados son más deseados que otros o nos traen menos consecuencias «negativas» para nosotros y/o los demás. En cualquier caso, incluso si es así, habrá un aprendizaje, por ende, una evolución para todas las partes involucradas.

Lo importante y complicado es que nos enseñan a quedarnos rumiando en los errores, en vez de enseñarnos a reconocerlos y aprender de ellos para que siguientes experiencias sean más deseables y amigables para todos.

Cada pensamiento y acción nos transforma, conforma aquello que somos en cada momento y nuestra vida posterior.

La vida siempre fluye hacia delante y el ser humano, como parte de esta vida, de este todo con la naturaleza, debe aprender a fluir con ella. No podemos estancarnos, porque la vida seguirá adelante con o sin nosotros … siempre.

Sabes qué le ocurre al agua cuando no fluye, cuando se estanca, ¿verdad?

Pues eso, sé como ese río que hoy no es el mismo que ayer y que nunca será 2 días igual.

¡Fluye y Vive!

Ana Vidal

Propósitos para 2020 …

Propósitos para 2020 …

Hola, ¿cómo ha sido tu primera semana de 2020?

Bueno, posiblemente una extensión de los últimos días de diciembre, ¿verdad?

Hasta después del día de Reyes es complicado volver a la «normalidad», además nos lo dificultan con el inicio de las rebajas. Antes de que estas acaben estaremos inmersos en los carnavales y luego otra vez semana santa.

De celebración/gasto en celebración/gasto y tiro porque me toca, así un año sí y al siguiente también.

¡STOP!

Todo esto que parece urgente porque «que ya viene, que ya viene», nos impide pararnos a menudo a ver lo verdaderamente importante. ¿Qué es lo importante en tu vida?

Pues TU VIDA en si, TÚ eres lo más importante. Eres más importante que cualquier fecha o celebración «inventada» y puesta sobre un calendario también inventado. Tú eres tu asignatura más importante en cualquier día del año y en cualquier año del calendario.

Entonces, ¿qué importancia tienen los propósitos del año nuevo?

Pues, psicológicamente son importantes desde el punto de vista que todos nosotros percibimos la finalización de un año como una oportunidad de cerrar ciclos, dejar cosas atrás y/o abrir y comenzar nuevamente muchas otras.

Es cierto que esto podemos hacerlo en cualquier momento del año, en cada nuevo día, semana, mes, estación, …

Pero, el comienzo de un nuevo año se percibe más como una carrera de fondo; tenemos más tiempo para cambiar todo aquello que deseamos.

Y, ¿qué ocurre? ¿Cuál es la trampa?

Precisamente la misma, como sabemos que tendremos todo un año hasta que vuelva a ser 31 de diciembre… ¡nos lo tomamos con calma!   Con demasiada calma, a menudo.

Sin embargo, en menos de lo que canta un gallo … OMG vuelve a ser diciembre, echamos la vista atrás y valoramos: De todos los propósitos que me había fijado el 1 de enero, ¿cuántos he logrado alcanzar a lo largo del año?

Aquí …. cada cual haga su revisión del pasado 2019 … ¿? RESULTADO

  • Hemos APROBADO
  • Hemos SUSPENDIDO

Pues eso, echando la vista atrás constatamos lo efímero que es el tiempo, lo rápido que pasa un año y dónde quedan nuestros mejores propósitos.

Para los que en 2019 hayáis aprobado … ¡ENHORABUENA, seguid así!

Para los que NO: ¡DON’T PANIC! Este año tendréis una nueva oportunidad pero … con el aprendizaje y el ejemplo del pasado año y/o anteriores. Vamos a intentar hacer este un poco más productivo para nosotros.

Algún tip:

  • Revisa tu vida en las diferentes áreas:
    • Personal (yo conmigo misma)
    • Interpersonal (yo con los demás)
    • Laboral (yo con lo que hago)
    • etc.
  • Establece prioridades según la IMPORTANCIA para ti trabajar en uno u otro aspecto (NO la urgencia) y ordenalas en una lista.
  • Cuando tengas tu lista y veas el número de cosas sobre las que deseas trabajar, ¡no te agobies! Trata de establecer objetivos temporales reales para comenzar a trabajar sobre cada uno de ellos. Ten en cuenta, esto no es hacer una tortilla; sabes cuando empiezas y posiblemente cuando terminas. En nuestros objetivos de vida importantes, a veces debemos trabajar toda la vida. Lo importante no es finalizar, ya que estamos en constante evolución y esto es positivo. Lo verdaderamente importante tan solo es ir avanzando siempre, por pequeños que sean nuestros pasos.

A veces ocurre que, mágicamente (o no), cuando trabajamos sobre un área o aspecto nuestro para mejorarlo, mejoramos en diferentes ámbitos simultáneamente. Hecho el trabajo, recogido su fruto.

Si, por ejemplo, trabajamos sobre nuestra timidez, probablemente mejoremos:

a) Nuestra relación con nosotros mismos

b) Nuestra relación con los demás

c) La forma de relacionarnos en el ámbito laboral

  • Es importante tener los objetivos presentes NO solo en enero, sino todo el año. Por ello, haz revisiones periódicamente y, si es preciso, modificalas … no pasa nada. Puedes re-establecer tus objetivos nuevamente siempre que lo consideres necesario, dado que tu evolución te hará considerarlo todo o reconsiderarlo de nuevo desde nuevas perspectivas.
  • Trabaja sobre ellos … ¿cuándo? Cada día y en cada ocasión que te plantee la vida para ponerlos (ponerte) a prueba. ¡Lo hará, eso no lo dudes!

Si de vez en cuando necesitas tomarte un respiro, descansar y no hacer nada: permítetelo. No somos robots.

NO te juzgues

NO te castigues

Premiate y Agradece cada logro que vayas consiguiendo

Pero, sobre y por encima de cualquier objetivo que te hayas propuesto o te vayas a proponer en el presente año y los venideros, no olvides que tu primera obligación es la de ¡SER FELIZ!

Comienza HOY. Nos vemos en el camino.

Ana Vidal

Autoconfianza … ¿De qué depende?

Autoconfianza … ¿De qué depende?

¿Cuán a menudo pensamos que el hecho de lograr una meta u objetivo concreto nos dará confianza en nosotros mismos?

Puede ser, pero NO siempre es así. ¿Por qué? Porque es posible que conseguir esa meta en realidad no nos cueste nada, quizás no venga casi de rodado y no nos proporcione ningún crecimiento o satisfacción personal.

También solemos pensar que el NO conseguir un propósito o meta nos hará sentir unos fracasados y minará nuestra autoconfianza.

¡Nada más lejos de la realidad!

Quizás no alcancemos la meta, simplemente porque esa meta es demasiado exigente, prácticamente inalcanzable o poco realista, esto no tiene nada que ver con nuestra capacidad.

Entonces, ¿si la alcanzo y NO genero más autoconfianza o, si NO la alcanzo: ¿puedo en cualquiera de las situaciones aún así sentirme totalmente confiada en mi misma?

¡Claro que sí!

¿De que se trata pues todo esto de la autoconfianza o cómo puedo lograrla, mantenerla o mejorarla?

La confianza se genera en el día a día, estableciendo pequeños pasos u objetivos que deseamos conseguir para ese día, cambiando o haciendo de otro modo algo que hacíamos antes, algo en lo que deseamos mejorar, progresar o crecer. Pequeñas metas u objetivos, en cualquier ámbito de nuestras vidas:

  • en el ámbito laboral
  • en nuestras relaciones
  • a nivel físico o de salud

Cada pequeño logro o superación personal con respecto al día anterior nos impulsa, nos hace avanzar. Nos confirma que Sí podemos, que a cada paso nos acercamos más a ese objetivo final deseado. Ese objetivo en realidad es solo un faro que nos guía pero, lo más importante son los pasos que voy superando. Cada vez que doy un paso que me acerca más al mismo. El objetivo final es el premio del trabajo realizado a lo largo del camino.

¡Olvídate de conseguir logros para cumplir exigencias o expectativas de otros!

Enfócate solo en aquello que tú deseas alcanzar ya que estos son los únicos logros que te harán sentir bien de verdad y crecer como Ser. Recuerda, la autoconfianza de construye siempre desde dentro de nosotras mismas.

Ánimo, una pieza del puzle hoy, otra mañana. Pequeños pero certeros pasos, uno a la vez.

Ten paciencia contigo misma, sin prisa aunque también sin pausa, trata sólo hoy de llegar algo más lejos que ayer y lo habrás conseguido.

¿Y mañana? Mañana volverá a ser un hoy en el que seguiremos construyendo sobre los avances de los días anteriores.

Recuerda, cada día es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de mejorar, superarnos, crecer y CONFIAR en nosotras mismas.

Ana Vidal

Puedes decir NO, también en Diciembre, también a la Familia.

Puedes decir NO, también en Diciembre, también a la Familia.

Vivimos en una sociedad en la que parece que en el mes de diciembre, como es Navidad, estamos obligados socialmente a olvidarnos o pasar por alto ciertas cosas, comportamientos, actitudes o formas de actuar que vienen ocurriendo el resto de meses del año.

Como es Navidad, debemos actuar como si no pasase nada porque … la familia es la familia, ¿verdad?

Y digo yo, la familia es la familia ¿sólo en diciembre?

¿Debemos aceptar esto, callarnos y hacer que no pasa nada en “esos días de diciembre” y luego, ya en enero volvemos a lo de antes?

Pues NO, en diciembre también podemos decir NO a cualquier situación con la que no estamos conformes los 11 meses anteriores.

En diciembre, exactamente igual que los demás meses del año, nosotros tenemos el deber con nosotros mismos y nuestros valores, principios e integridad de tratarnos con respeto a nosotros mismos NO aceptando ponernos en situaciones que no son sanas para nosotros.

Siento decirte que saber decir NO es aplicable durante todo el año, de lo contrario te estás fallando a ti mismo, te estás autoengañando cuando dejas de ser fiel a tus propios principios.

Cuando actúas con coherencia siempre, independientemente del mes, de la estación o de la ocasión, te estás respetando.

Actúas con coherencia cuando NO dejas que otras personas te presionen con “pretextos” tan ridículos como: es que es Navidad, es que es …

¿Y los restantes 364 días del año?

¿Acaso no son más importantes para actuar y/o resolver, hablar, dialogar y cambiar algo si realmente se desea?

De verdad, ¿somos adultos tan inmaduros e ingenuos como para poder fingir que no pasa nada sólo porque es Navidad?

La incoherencia con respecto a uno mismo entre lo que pensamos-sentimos-decimos-hacemos sólo nos conduce a un estado de desequilibrio interno que, más tarde o más temprano, derivará en un desequilibrio mayor si no es atendido y escuchado a tiempo.

Por ello, NO te preocupes si en estas fechas debes decir NO una vez más a una situación que no puedes compartir.

Al fin y al cabo, no somos responsables de lo que piensen o cómo actúen los demás, pero Sí lo somos de nuestros pensamientos y nuestras actitudes.

¡Feliz Diciembre y Feliz Navidad!

¿Miedo al Cambio o Miedo al No Cambio?

¿Miedo al Cambio o Miedo al No Cambio?

Frecuentemente las personas identificamos lo desconocido como algo peligroso, sin embargo otras lo percibimos como una oportunidad de crecimiento, una motivación, un estímulo. El Miedo a menudo nos paraliza, nos impide ver más allá.

Y tú, ¿dónde encajas?

¿Eres rígido o espontáneo ante las nuevas experiencias?

¿Te permites hacer algo solo por el mero hecho de probarlo, sin ningún otro objetivo concreto?

Déjame decirte que la rigidez es inversamente proporcional al crecimiento. La rigidez es estancamiento, es conformarse con lo que ya se conoce (o cree conocer), es decidir que no hay nuevas cosas por explorar, es establecer un círculo cerrado a nuestro alrededor del que no deseamos salir, al cual tampoco permitimos que otros accedan (esa llamada «zona de confort» que la mayoría de veces no es para nada confortable).

Otros que sin duda muchas veces podrían enriquecer nuestras vidas, mostrarnos cosas nuevas a través de las cuales tendríamos infinitas posibilidades de ampliar miras y crecer.

La rutina y falta de experimentación en nuevas áreas en la vida, nos llevan a menudo al colapso psicológico. No vemos más allá de lo que tenemos delante de nuestras narices, no nos planteamos tan siquiera hacer las cosas de otro modo, pensar de otro modo a ver qué pasa. Este estancamiento hace que «nos rallemos» la cabeza una y otra vez con lo mismo y nos conduce a estados psicológicos no deseados.

Sin embargo, ser espontáneos, eliminar prejuicios, permitirnos conocer gente y situaciones nuevas y diferentes a nosotros mismos, siempre es enriquecedor para nuestra psique. Ésto independientemente de que luego haya cosas que nos sirvan y otras que descartemos, la simple experiencia es lo que nos va a enriquecer y hacer de nosotros personas diferentes.

La única seguridad que existe en esta vida es aquella que podemos cultivar desde nuestro interior, la que nos da confianza en nosotros mismos. La certeza que tenemos de que, pase lo que pase fuera de nosotros, tendremos la capacidad de solucionarlo. Ésta es la única seguridad que puede perdurar.

Lo exterior siempre es y será cambiante, hoy es de un modo y mañana será de otro, no depende de nosotros.

Recuerda: NO siempre debemos tener un plan para la vida.

Deja que la vida te sorprenda simplemente abriéndote a «la posibilidad de cualquier cosa».

La Vida es una aventura, ¿te apuntas?

Ana Vidal